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Con los ojos menos inchados, al menos se puede ver más clara la luz del día. El corazón sigue encogido, apaleado, extremadamente adolorido, pero al menos respirando.
Por qué nos pasan estas cosas? La lógica energética (si existe dicho concepto) dice que son dos: el "compló" universal y el descuido personal. Dígase de otra manera: en el mundo hay muchas cosas malas y uno las deja entrar a su vida. Para aquellos que andan de novedosos con El Secreto, dígase que atraes las cosas malas en lugar de las buenas. Lo interesante es, que la ley de la atracción no aplica cuando uno no las trae en sí, si no que entraron por el huequito que uno les deja.
En fin, me doy el lujo de escribir incoherencias porque al fin de cuentas a nadie le importa. Lo único cierto es que a pesar de las mil explicasiones lógicas, todo esto duele. Se siente injusto. Es tristísimo.
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